El principio de la fuerza obligatoria, establecido en el artículo 1545 del Código Civil chileno, dicta que los contratos legalmente celebrados deben ser cumplidos según lo pactado, sin importar cambios de circunstancias. Ejemplo: Si una persona vende un bien inmueble y luego el mercado inmobiliario experimenta un cambio significativo, el contrato de venta no puede ser alterado unilateralmente debido a estas nuevas condiciones.